Tiritas para el corazón

Tiritas para el corazón

Una vez, pasando yo por un mal momento, una buenamiga me regaló una libreta y unas tiritas. La Moleskine era para ordenarme ideas y ver cómo reinventaba mi vida. Y, las tiritas, para curarme las penas del mientras tanto. Me pareció taaaan bonito. Que solté unas lagrimillas, claro. No es mucha novedad, porque suelo llorar por casitodo -buena soy como mujer-, pero esa vez -puedo decir en mi defensa y hasta lo repetiré- lo hice con mucha justificación.

Hoy, en mi casa, tengo un armario lleno de potingues y medicinas. No saben la de cosas que he llegado a almacenar con los años. Y eso que me considero una persona bastante sana y que voy liquidando periódicamente todo lo que caduca. Incluido algo tan perenne como el algodón (para desquicie reiterado de mi noviomarido, cabe decir).

Lo que más tengo, entre todo, son tiritas. De diferentes tamaños, colores y texturas. La mayoría son para el cuerpo, otras para el alma. Porque cuando alguien cercano lo está pasando mal, hago como mi buenamiga: le regalo una libreta, unas tiritas… Y también unos Kleenex. Porque al final, cuando nos ponemos a abordar el drama, acabamos gastando el paquete más que enterito.

Y para las lágrimas -se lo digo como experta y doctorada cum laude en la materia- siempre mejor un pañuelo que un papel de libreta, por muy Moleskine que sea.

@annamurillo

22 Palomitas

2635 Total Views 2 Views Today
Next Post:
Previous Post:
There are 2 comments for this article

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>